Su olor me informó que quería lo mismo que yo, percibí la adrenalina
que liberaba y el aroma del deseo. Había permitido que este encuentro
se prolongara en exceso, había traspasado el límite… Presa del arrepentimiento,
cerré el puño, recorrí su cuerpo con la mirada y recordé el roce
de sus labios en mi piel. Él me lanzó una sonrisa dubitativa.
Podríamos decir que en olor se encuentra la esencia de la lujuria y la pasión entre los seres humanos. Del instinto salvaje que despierta en nosotros el aroma del otro, que nos hace regresar a ese estado animal en el que somos irrefrenable y deliciosamente salvajes.He aquí un video que representa esta idea y lleva al mundo de los olores en la espetacular sonoridad de RAMSTEIN
¿Conocen ustedes otras representaciones del olor dignas de ser compartidas?
Hola, soy Julian:
ResponderEliminarBueno, la verdad, al leer esto pensé en que los seres humanos hemos ido perdiendo, paulatinamente, nuestras capacidades más animales, como la agudeza de los sentidos. Entonces, me acordé de Swift y encontré el siguiente comentario:
"Que semejantes matrimonios [los de conveniencia] fructifican en hijos generalmente escrofulosos, raquíticos o deformes, por lo que esta familia se extinguirá normalmente al cabo de tres generaciones a no ser porque la mujer escogía de entre la servidumbre o sus vecinos un pobre saludable para mejorar y perpetuar la especie. Las verderas se;ales de nobleza de sangre consistían en tener un cuerpo encnlenque y enfermizo, un aspecto esquelético y tez pálida. Un aspecto saludable y vigoroso causa tan mal efecto en un noble que todos deducen que su verdadero padre era un lacayo o un cochero".
Creo que también se podría relacionar con un cuento de Calvino del libro Bajo el sol jaguar, pero esa tarea se la dejo a otro, que esta entrada está muy larga...
En Frankenstein hay otra, referente a cuando el monstruo se despierta de su letargo, pero no tengo el libro a la mano...
ResponderEliminarHola, soy Carolina:
ResponderEliminarAcerca de Sombra nocturna hay mucho que decir, pues este tipo de sagas están cargadas de múltiples elementos de las novelas clásicas de horror que se reciclan y se re-semantizan a la luz de los tiempos modernos.
Ya era hora de que los hombres lobo volvieran a ocupar el rol protagónico, que no solo los vampiros adolescentes tienen historias por contar. Precisamente, hablando de la animalidad, pienso que los hombres lobo la padecen de manera más contundente que los mismos vampiros: su transformación es inevitable, con la luna llena, quiéranlo o no, la bestia sale a recorrer los bosques para seguir algún olor sangriento que los conduzca a su presa. En Sombra Nocturna no solo se retoma la animalidad como tal, sino la animalidad femenina, tan temida por la religión judeo-cristiana para la cual la mujer no es sino una lujuriosa, una santa, una bruja o una tonta. Y el modelo a seguir es casi imposible: ser madre y virgen a la vez. Cala, niña-mujer se debate entre su recién descubierto erotismo, fascinante y repulsivo a la vez, como el olor a lobo, como el olor a la sangre de las heridas de Shay, ese objeto del deseo que tanto la trastorna y al cual no puede acceder, precisamente por el tema del enlace arreglado por los padres. Así que la cita de Swift propuesta por Julián también resulta pertinente si pensamos en el patriarcado y los matrimonios arreglados como una de las maneras para frenar la posibilidad de que la mujer escoja libremente con quién y cómo ejerce su sexualidad, y por ende, su animalidad.
Mucho se ha escrito sobre licántropos, vampiros y espectros. El hombre lobo es un tema universal de los mitos de todas las culturas. Desde los cuentos de hadas que abordan el ataque de estos animales sobre criaturas indefensas, por ejemplo, Caperucita Roja, hasta seres humanos que se transforman en lobos por efecto de la luna y luchan por controlar esta condición. De los Vampiros se dice que pertenecen a la misma clase que los hombres lobos y que por esto existe una fuerte rivalidad entre ellos. Los vampiros son seres inmortales que se alimentan esencialmente de sangre. Los espectros son de otra raza. Son fantasmas o espíritus que se presentan en lugares que habitan los seres humanos, son visibles por ellos, generalmente han mantenido una relación con ellos como seres cercanos. En La Divina Comedia, escrita por Dante Alligheri, El Paraíso está plagado de estos espíritus contemplativos. Es interesante la conjugación que Sandra Cremer hace de estos seres en su historia Sombra Nocturna. Los licántropos son manadas de lobos con fuertes lazos de pertenencia a sus familias y su grupos, que defienden a los custodios. Los custodios a su vez, tiene como guardias personales a los espectros y estos se muestran como los seres más terribles de todos, sin compasión y con una fuerza descomunal. Los vampiros no aparecen en esta historia pero queda la pregunta sobre los custodios ¿qué tipo de seres son?
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